Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Tras la sonrisa,
un invierno en el pecho,
nadie lo ve.
Pesa el silencio,
bajo la piel cansada,
llueve por dentro.
No hay cicatrices,
pero el alma recuerda
lo que callamos.

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