Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Cruzo esta jungla de miradas afiladas,
entre egos, veneno y falsas verdades,
pero llevo mi esencia bien aferrada,
sin venderme al ruido ni a sus tempestades.

Que griten los tóxicos, que ladren los fríos,
yo sigo de pie, aunque arrecie el viento,
prefiero mis pasos, mis propios desafíos,
a perderme intentando encajar un momento.

Y cuando el camino se vuelva más duro,
cuando quieran cambiar lo que llevo por dentro,
seré hasta el final sincero y seguro:
yo mismo, sin máscaras, contra el tiempo.

Deja una respuesta