Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Tengo mis labios humedos

de tus besos del amanecer,

te gusta jugar con ellos

para que no puedan volar lejos.

Tengo mi mente tranquila

ahora que siento tus abrazos,

esos que son como una cadena

que de manera dulce me dice: quédate.

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