Volví del sueño de la noche,
con otro nombre y otra piel,
dejé mi ayer como un broche
y abrí los ojos para renacer.
Traigo recuerdos sin memoria,
ecos de un tiempo que se fue.
Comienzo de nuevo mi historia,
con otro cielo bajo los pies.
Si alguna vez perdí el camino,
hoy vuelvo a andar sin mirar atrás.
Quizá renacer sea el destino
de quien aprende a empezar en paz.

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