Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Llora la calle,
y nadie sabe cómo
calmar el viento.

Manos cansadas,
rostros que buscan silencio
bajo la lluvia.

Duele mirarles,
cuando el mundo sigue andando
sin detenerse.

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