Al amor le tiendo trampas de ilusión,
con promesas que se lleva la marea,
le cobro con mentiras la emoción
y le vendo una esperanza que no crea.
Pero el amor, que conoce la verdad,
no se compra con engaños ni monedas.
Quien pretende estafarlo en su bondad
termina descubriendo sus propias penas.

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