Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Se fueron despacio, casi sin ruido,
como hojas que el viento no quiso guardar.
Eran pequeños instantes compartidos
que un día creímos que iban a esperar.

Quedaron palabras detrás de los labios,
miradas que nunca llegaron a hablar,
caminos que el tiempo cubrió de distancia
y abrazos que el miedo dejó sin dar.

A veces regresan vestidos de recuerdo,
cuando una canción los vuelve a despertar.
Y parecen tan cerca, tan llenos de vida,
que cuesta entender que no volverán.

Pero el tiempo no borra todo lo vivido,
lo perdido también nos enseña a mirar.
Porque algunos momentos, aunque ya se hayan ido,
siguen siendo parte de quienes seremos al andar.

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