Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Quiero sentir el silencio

de la calabaza en mi cabeza,

de los huevos de codorniz

en el plato del desayuno.

De como una sonrisa

puede crear puentes entre los dos,

donde un chorro de agua

se convierte en un dulce beso.

Quiero gritar debajo de la lluvia

que nunca te abandonaré,

que los pimientos verdes fritos

sean tu anillo de pedida.

Deja un comentario