Quiero sentir el silencio
de la calabaza en mi cabeza,
de los huevos de codorniz
en el plato del desayuno.
De como una sonrisa
puede crear puentes entre los dos,
donde un chorro de agua
se convierte en un dulce beso.
Quiero gritar debajo de la lluvia
que nunca te abandonaré,
que los pimientos verdes fritos
sean tu anillo de pedida.


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