Finge ser fuerte, sonríe ante la gente,
aunque por dentro se quiebre despacio,
camina segura, sostiene la frente,
mientras esconde el dolor en sus brazos.
Nadie sospecha lo mucho que siente,
ni cuántas noches combate en silencio.
Parece de hierro, valiente y consciente,
pero su corazón pide un poco de tiempo.


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