Si una cucaracha aparece
puede causar miedo y preocupación,
pero un castigo fuerte y permanente
puede dejar una peor sensación.
La cucaracha ensucia,
se esconde en la casa y cuesta encontrarla,
pero un castigo también puede lastimar
si se aplica con fuerza y sin pensar.
Entre cucarachas y castigos, hay que elegir
qué daño queremos evitar,
pues una plaga se puede combatir,
pero un castigo puede doler de verdad.

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