No quiero creer que el tiempo nos separa,
ni que el recuerdo se apaga lentamente,
me niego a aceptar que la esperanza es rara,
cuando aún tu voz me llama entre la gente.
No quiero creer que todo ha terminado,
ni que el destino escribió nuestro final,
me niego a pensar que el sueño se ha marchado,
si aún queda una razón para esperar.

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