Camina sin rumbo, sin mapa ni guía,
la noche le esconde la senda perdida,
explora en silencio, buscando el camino,
y escucha en su pecho un lejano destino.
Entre sombras avanza, cansado y errante,
el mundo parece volverse distante,
mas sigue adelante, sin miedo a caer,
pues solo en perderse se aprende a volver.

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