Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Abanico abierto,
vuela el aire entre mis manos,
ríe la tarde.

Gira el abanico,
sombras danzan en silencio,
juego de verano.

Plumas al viento,
abro y cierro como un sueño,
baila mi abanico.

Deja un comentario