Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Suena el aplauso al vibrar,
como la lluvia en el cristal.
Late la sala sin cesar,
con un rumor triunfal.
Palmas que empiezan a sonar,
llenan el aire de emoción.
Cada eco vuelve a brotar,
cantando una ovación.

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