Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En el silencio inmenso de mi pecho,
el alma abre un cielo sin final.
Cada latido ensancha lo no hecho,
y el ser se vuelve eterno y sideral.

No hay horizonte donde el alma acabe,
ni límite en su íntima expansión.
El infinito en cada ser ya cabe,
como un universo en un corazón.

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