Casarse pide paciencia,
más que fuerza o más talento.
Si hay humor y buena ciencia,
no se muere en el intento.
No es vencer cada discusión,
ni llevar siempre la voz.
Es cuidar el corazón,
para que vivan los dos.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Casarse pide paciencia,
más que fuerza o más talento.
Si hay humor y buena ciencia,
no se muere en el intento.
No es vencer cada discusión,
ni llevar siempre la voz.
Es cuidar el corazón,
para que vivan los dos.
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