Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Demonio,
abraza lo que pierde,
rompe al soltar.

Garras de humo,
el apego susurra:
«Quédate aquí».

Bebe el demonio
del cuenco del deseo,
nunca se sacia.

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