Nunca diré lo que me quema por dentro,
ni en mis labios tendrá nombre ese error.
Si late más fuerte cuando te encuentro,
diré que es costumbre, no es amor.
Guardaré el secreto detrás de la calma,
como quien finge no ver el huracán.
Si tiembla mi voz cuando rozas mi alma,
diré que es el frío… y nada más.

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