No quiero sentir tus
manos frías en mi pecho,
que no me dicen nada
ni me transmiten tu amor.
No quiero ser ese perro
que te ladra al oído,
pero que no recibe su hueso
por no depender de ti.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
No quiero sentir tus
manos frías en mi pecho,
que no me dicen nada
ni me transmiten tu amor.
No quiero ser ese perro
que te ladra al oído,
pero que no recibe su hueso
por no depender de ti.
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