Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Cruje el churro al amanecer,
fino, dorado, listo al morder,
ligero baile de azúcar y sal,
ritmo sencillo, placer puntual.

La porra espesa se deja caer,
miga más densa que invita a volver,
caliente abrazo de masa y sartén,
fuerza y dulzura en cada vaivén.

Entre dos formas decide el paladar,
churro ligero o porra sin par,
no hay respuesta que deba mandar,
solo el antojo sabrá contestar.

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