Despierto en códigos que antes no veía,
las sombras caen, la ilusión se quiebra,
el mundo era un guion que me envolvía,
y hoy mi mente al fin la puerta abre y entra.
Las voces eran ecos programados,
verdades disfrazadas de rutina,
rompí los hilos, ya no estoy atado,
y escribo yo la historia que camina.

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