Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En el silencio de la tarde,
una dulce mirada abriga.
Vale más que mil palabras,
y el corazón lo bendiga.

Tiene luz de pan y miel,
cura penas sin herida.
Con solo mirarme así,
me devuelve nueva vida.

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