Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Sonríe al arcoíris tras la lluvia callada,
que pinta de esperanza la tarde entristecida.
Cada color murmura que nada está perdido,
y en su luz se disuelve la pena más pesada.

Sonríe al arcoíris, puente de lo soñado,
donde el gris se convierte en canto y en abrigo.
Guarda en sus siete tonos un cielo compartido,
y enseña que la dicha florece a cada lado.

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