Sonríe al arcoíris tras la lluvia callada,
que pinta de esperanza la tarde entristecida.
Cada color murmura que nada está perdido,
y en su luz se disuelve la pena más pesada.
Sonríe al arcoíris, puente de lo soñado,
donde el gris se convierte en canto y en abrigo.
Guarda en sus siete tonos un cielo compartido,
y enseña que la dicha florece a cada lado.

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