Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En el silencio del alma cansada,
se posa el perdón como brisa leve,
cura la herida, ya casi olvidada,
y al corazón le enseña que es breve.

Descansa el pecho sin culpas ni peso,
flota en la calma de haber comprendido,
que al perdonar se desata el exceso
de todo dolor que llevaba escondido.

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