Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Un corazón roto llora en la penumbra,
con bolsillos vacíos y el alma en ruina,
ni el oro del mundo su pena alumbra,
ni encuentra consuelo en ninguna esquina.

Camina descalzo entre sueños vencidos,
guardando silencios que nadie compró,
sus latidos, cansados y malheridos,
son ecos de amores que el hambre llevó.

Y aunque en su miseria la noche se aferra,
aún late despacio, negándose a huir,
porque hasta el más pobre que pierde en la tierra
conserva un motivo pequeño, sentir.

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