Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Sentarme a tu lado
es aprender el silencio,
ese idioma suave
que no necesita voz.

Tu hombro roza el mío,
y el mundo se hace pequeño,
como si todo cupiera
en este instante quieto.

No hace falta hablar,
ni promesas, ni tiempo,
porque estar contigo
ya es mi lugar completo.

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