Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En la noche sin nombre del tiempo perdido,
late un corazón que nadie alcanzó,
ni mapas, ni estrellas, ni el eco dormido
supieron decir dónde su luz quedó.

Fue antes del polvo, del mar y del fuego,
más lejos que el sueño que intenta volver,
un pulso olvidado que late en lo ciego,
tan hondo en la nada que duele creer.

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