Sombra y latido,
su fuego roza mi piel,
tiembla la luna.
Ojos de abismo,
tu mano busca la mía,
arde el silencio.
Besos prohibidos,
un demonio y una flor,
nace la noche.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Sombra y latido,
su fuego roza mi piel,
tiembla la luna.
Ojos de abismo,
tu mano busca la mía,
arde el silencio.
Besos prohibidos,
un demonio y una flor,
nace la noche.
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