Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Bajo la tierra del huerto
enterré un botón dorado,
con un deseo despierto
y el corazón bien callado.

Dicen que al cubrirlo el suelo
la suerte empieza a brotar,
como semilla en desvelo
que aprende pronto a brillar.

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