Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Defiendo lo mío aunque sangre el pecho,
aunque la noche me muerda sin piedad.
Si el mundo insiste en torcer mi derecho,
me planto firme frente a la adversidad.

Aunque me cueste la calma y la risa,
aunque me duela hasta el último hueso,
prefiero el riesgo de dar la batalla
que ver mis sueños caer en silencio.

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