El humo dibuja sombras en el vidrio,
susurra nombres rotos al pasar,
en los cristales viejos del olvido
la tarde aprende sola a suspirar.
Se empañan las memorias en silencio,
como un invierno herido en el umbral,
el humo besa el frágil pensamiento
y borra el mapa tibio del ayer.

Deja un comentario