Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En mi cumpleaños el calendario pasa de largo,
la fecha bosteza, nadie la llama por su nombre.
La tarta es un recuerdo que no aprende a volver,
y las velas se apagan antes de ser deseo.

No hay mensajes, solo el eco del día,
una silla vacía brindando conmigo.
Cumplo años en silencio, como lluvia fina,
existo igual, aunque nadie lo note.

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