Se enciende la luz,
tiembla ya el viejo telón,
el pulso late en la cruz,
se abre el corazón hoy.
El ritmo manda la escena,
el miedo cambia en pena,
se alza el canto en pie,
y el salto cree en la fe.

Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Se enciende la luz,
tiembla ya el viejo telón,
el pulso late en la cruz,
se abre el corazón hoy.
El ritmo manda la escena,
el miedo cambia en pena,
se alza el canto en pie,
y el salto cree en la fe.

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