En silencio se marchita
la fuerza que fue motor,
y en el cuerpo se limita
lo que arde en el corazón.
Es cadena invisible y dura,
la impotencia al desear,
cuando el alma aún se apura
y la carne quiere callar.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
En silencio se marchita
la fuerza que fue motor,
y en el cuerpo se limita
lo que arde en el corazón.
Es cadena invisible y dura,
la impotencia al desear,
cuando el alma aún se apura
y la carne quiere callar.
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