Cuando las tripas protestan,
no hay comida que convenza,
todo cruje, todo molesta,
¡ni el alma tiene defensa!
Un chile mal colocado,
una grasa traicionera,
te deja el cuerpo arrugado
y la noche de trinchera.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Cuando las tripas protestan,
no hay comida que convenza,
todo cruje, todo molesta,
¡ni el alma tiene defensa!
Un chile mal colocado,
una grasa traicionera,
te deja el cuerpo arrugado
y la noche de trinchera.
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