Seis meses pasaron sin ver tu mirar,
las hojas cayeron, volvió a anidar
la pena en el pecho, como un vendaval,
y el tiempo dolía sin tu señal.
Seis meses después, ya no sé quién fui,
el sol me saluda, pero sin ti.
Cambié mis caminos, rompí el ayer,
y en cada silencio vuelvo a caer.

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