En el aire flota un canto,
de jazmín, de sal, de amores,
cada aroma cuenta tanto,
son susurros de colores.
El incienso va en la brisa,
café tibio, piel y flores,
cada olor trae su sonrisa,
un lenguaje sin errores.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
En el aire flota un canto,
de jazmín, de sal, de amores,
cada aroma cuenta tanto,
son susurros de colores.
El incienso va en la brisa,
café tibio, piel y flores,
cada olor trae su sonrisa,
un lenguaje sin errores.
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