Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Su mano tiembla,
la envuelvo con la mía,
calma su pulso.

Noches en vela,
susurrando consuelo,
hasta el alba.

Traigo su sopa,
le sonrío en silencio,
pronto estarás bien.

Peino su pelo,
deshago con paciencia
nudos y miedo.

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