Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Huesos que giran,
sus sombras danzan lento,
ríe la Muerte.

Luz de la luna,
cráneos en gran festín,
ríe la parca.

Noche sin calma,
los muertos zapatean,
tiembla la tumba.

Viento y susurros,
esqueletos bailando,
fin de los vivos.

Un comentario

  1. Avatar de Lincol Martín

    Una crítica a la fugacidad de la vida.

    Saludos.

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