Te fuiste sin mirar la herida,
dejaste sombras en mi piel,
promesas rotas, sin salida,
cenizas frías de un ayer.
Traición que quema, fría daga,
mentiras dulces, falso amor,
en mi interior dejó una llaga,
un eco amargo y sin calor.
El viento arrastra tu recuerdo,
susurra engaños sin piedad,
y yo, en tinieblas, solo pierdo
lo que creí felicidad.

Replica a Andrea Cancelar la respuesta