Sombras se cruzan,
un código entregado,
fin de la misión.
Frío puñal,
susurros en la niebla,
se apaga un nombre.
Voces calladas,
un vaso envenenado,
miradas huyen.
Noche sin luna,
se vende un juramento,
nadie regresa.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Sombras se cruzan,
un código entregado,
fin de la misión.
Frío puñal,
susurros en la niebla,
se apaga un nombre.
Voces calladas,
un vaso envenenado,
miradas huyen.
Noche sin luna,
se vende un juramento,
nadie regresa.
Deja un comentario