Cielos centellean,
sus ojos son dos lunas,
silencio en la piel.
Cruzan dimensiones,
dejando huellas de luz,
nadie los vio irse.
Ojos infinitos,
susurran en sueños viejos,
ecos de otras tierras.
Nieva en lo oscuro,
un portal se entreabre
sin hacer ruido.

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