Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Mirada turbia,
dos mundos se entrelazan,
todo es reflejo.

Sombras danzantes,
se duplican mis ojos,
doble horizonte.

Luz que se parte,
los bordes se dividen,
flotan en pares.

Eco de formas,
dos figuras se encuentran,
viento y espejo.

Un comentario

  1. Avatar de Lincol Martín

    La ausencia de un sujeto claro, a la vez que la repetición de la dualidad, refuerza esa sensación de inestabilidad y de transitoriedad, haciendo de este poema una obra que se presta a múltiples interpretaciones.

    Abrazos.

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