Perro en la calle,
ni me miran pasar,
soy invisible.
En el rincón,
sin nombre, sin amor,
sólo silencio.
Miran al suelo,
mis pasos no se oyen,
soy sombra errante.
Sin voz ni cara,
me empujan sin piedad,
un perro al menos ladra.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Perro en la calle,
ni me miran pasar,
soy invisible.
En el rincón,
sin nombre, sin amor,
sólo silencio.
Miran al suelo,
mis pasos no se oyen,
soy sombra errante.
Sin voz ni cara,
me empujan sin piedad,
un perro al menos ladra.
La indiferencia en la calle es más disuelta que antes porque cada uno vive en su burbuja.
Profundos y existenciales versos.
Saludos.
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