Fuego en mi piel,
sueños que se deshacen,
arde mi ser.
Ojos cerrados,
el pulso se acelera,
luz en la fiebre.
Sudor y frío,
mi mente se desvela,
fiebre en la noche.
Llama febril,
el cuerpo se estremece,
calor sin fin.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
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