El ermitaño,
en su cueva gris,
mente en las estrellas va,
nunca más volvió.
La soñadora,
sueños la arrastran,
danza en mundos de vapor,
tierra ya no toca.
El poeta loco,
versos infinitos,
mundos nacen de su pluma,
realidad huye.
El vagabundo,
senderos de niebla,
pasos sin rumbo cierto,
jamás regresa.

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