Hielo y silencio,
pingüinos en fila van,
eterno invierno.
Aurora brilla,
cielos polares danzan,
noche sin fin.
Glaciares blancos,
misterio en cada grieta,
frío infinito.
Viento helado,
desierto de cristal,
vida escondida.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Replica a Lincol Martín Cancelar la respuesta