Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

La noche erguida, una gata rabiosa, de furia vestida. Ojos de ámbar, centellas de rencor, surca las sombras con su grácil ardor.

En su pelaje, la oscuridad se enreda, la rabia danza, su alma se queda. Garras afiladas, como dagas de luna, en la noche su furia resuena y retumba.

Silueta felina, en sombras se enmascara, la furia que lleva, su esencia declara. Ruge en el silencio, tormenta en su ser, la gata rabiosa, lista para vencer.

Su cola ondea como estandarte fiero, testigo mudo del odio sincero. Entre susurros de la noche oscura, la gata avanza con férrea ternura.

En cada paso, deja huellas de fuego, su mirada, un desafío en su juego. Cautiva en la danza de su descontento, una sinfonía de rabia en el viento.

Mas, ¿qué sombra oscurece su alma? ¿Qué destino la lleva a esta calma? En la danza de la rabia, oculta un dolor, un eco distante de un amor sin fulgor.

Así, la gata rabiosa, en danza, tejiendo versos de furia y esperanza. Bajo la luna, su historia se revela, una melodía salvaje, una gata que vuela.

2 respuestas

  1. Avatar de Lincol Martín

    Rabia existencial que no se puede ocultar bajo la luna.

    Saludos.

    Le gusta a 2 personas

    1. Avatar de Reve Cossue

      Un saludo enorme Lincol

      Le gusta a 1 persona

Replica a Lincol Martín Cancelar la respuesta