Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Un día, mientras paseaba por el mercado del pueblo, Nicolás se topó con un anciano enigmático que llevaba consigo una llave gigantesca. La llave era tan grande que Nicolás no podía dejar de mirarla con asombro. Intrigado, se acercó al anciano y le preguntó sobre la llave.

El anciano, con una mirada llena de misterio, le dijo a Nicolás que la llave abría la puerta a un lugar secreto, un reino mágico escondido detrás de la realidad cotidiana. Este reino, explicó el anciano, estaba lleno de maravillas y aventuras que solo aquellos con el coraje suficiente podrían descubrir.

Fascinado por la idea de lo desconocido, Nicolás decidió seguir al anciano y se aventuró con él hacia un sendero que conducía a las afueras del pueblo. El anciano le entregó la gran llave y le indicó que debía arrastrarla consigo para abrir la puerta que conducía al reino secreto.

A medida que caminaban, Nicolás sentía el peso de la llave en sus manos, pero también experimentaba una sensación de emoción y anticipación. Finalmente, llegaron a un lugar apartado donde el anciano señaló una puerta invisible. Con determinación, Nicolás insertó la llave en el aire y la giró.

La puerta se abrió lentamente, revelando un paisaje asombroso lleno de colores vibrantes y criaturas fantásticas. Nicolás había cruzado el umbral hacia un reino donde la magia y la imaginación se mezclaban en perfecta armonía. Maravillado, exploró este nuevo mundo, encontrando amigos inusuales y viviendo aventuras que solo había soñado en sus momentos más salvajes.

Con el tiempo, Nicolás comprendió que la verdadera magia estaba dentro de él y en su capacidad para abrir las puertas de la percepción y la imaginación. La llave gigantesca se convirtió en un símbolo de su valentía y curiosidad, recordándole que siempre había más por descubrir en la vida, más allá de lo que sus ojos veían a primera vista.

Nicolás continuó explorando el reino mágico, llevando consigo la llave como un recordatorio de que, a veces, las mayores maravillas se encuentran al otro lado de las puertas que nos atrevemos a abrir.

4 respuestas

  1. Avatar de Marcos B. Tanis

    Excelente relato y mensaje.

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    1. Avatar de Reve Cossue

      Gracias Marcos, un saludo

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  2. Avatar de azurea20

    Pues sí. A veces así es. Estupendo relato.

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    1. Avatar de Reve Cossue

      Gracias Azurea, un abrazo.

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