Amar sin reservas, un don divino,
un sentimiento puro, cristalino,
es entregarse por completo, sin temor,
al fuego ardiente de un eterno amor.
Es darlo todo, sin pedir retorno,
un río que fluye, constante y tierno,
un sol que brilla en el más oscuro día,
iluminando el camino con alegría.
Es aceptar al otro tal cual es,
con sus virtudes y sus cicatrices,
es abrazar sus sueños y sus miedos,
y estar ahí, en cada uno de sus desvelos.
Amar sin reservas es un compromiso,
un pacto inquebrantable, un paraíso,
donde dos almas se unen en un lazo fuerte,
y juntas enfrentan la vida, la muerte.
Es mirar a los ojos con sinceridad,
y decir «te amo» con humildad,
es compartir risas, lágrimas y secretos,
y en cada gesto encontrar mil afectos.
Amar sin reservas es un regalo,
un tesoro preciado, un sueño a caballo,
que nos lleva a explorar la profundidad,
del alma del ser amado, en su totalidad.
Así que amemos sin límites, sin medida,
con el corazón abierto, sin despedida,
porque amar así, sin reservas ni fronteras,
es descubrir la magia del amor verdadero.

Replica a Reve Cossue Cancelar la respuesta